Entrevista Diario Montañés

domingo, marzo 22, 2015 , ,

Hace unas semanas, con la celebración del festival EME, Guillermo Balbona preparaba un especial en el suplemento de cultura de El Diario Montañés. Dejo aquí la entrevista íntegra que por formato del papel debió cortarse:

Mi trayectoria está ligada al arte desde que tengo consciencia. Coleccionaba las viñetas de los semanales casi sin comprenderlas, algunas de Quino o Forges las recuerdo aún ahora. Otro de mis favoritos era El Roto, bajo el pseudónimo de OPS.

Me licencié en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca hace 15 años donde mi profesor de pintura de segundo curso, que nos hacía presentar y documentar los trabajos, me llamaba al despacho a menudo y me decía de forma casi premonitoria… «¿escribes en prensa? Deberías hacerlo, creo que deberías escribir sobre arte más a menudo». Yo era muy joven y casi que me daba algo de pudor lo que me decía, pero ahora, esa anécdota me resulta muy curiosa.

Aunque comencé mi vida profesional dentro del mundo de la publicidad y la docencia, recuerdo que siempre eran los textos,  los «claims» y los «racionales creativos» para las presentaciones a clientes donde más a gusto me encontraba… finalmente si terminé escribiendo sobre arte, comencé a trabajar en Arte y parte de la mano de Fernando Francés que terminó premiándome con participaciones de la revista en agradecimiento a mis esfuerzos por mimar la publicación durante ocho años. Con el cambio de rumbo editorial comencé mi propio proyecto que este año ha estado presente en ARCO por segundo año consecutivo y por primera vez en JUST Madrid y como no, sigo escribiendo; actualmente en el ABC Cultural como crítica para el Pais Vasco y Navarra; en el portal digital masdearte.com con un blog de opinión que se llama «en cuarentena» y en RUDE Magazine con una sección de entrevistas a gente del sector bajo el titulo «hablando de arte»

 

–¿Cómo define la identidad de Nocapaper?

Nocapaper surgió un poco por mis inquietudes y valores profesionales, tras tantos años en la redacción de una revista en la que viví la época de despilfarro editorial, en la que se recibían catálogos repetidos hasta 7 veces, empecé a notar como las publicaciones disminuían en calidad y cantidad y sobre todo, como estaban dejando «sin voz» a una franja de creadores de gran calidad que consolidaban su trayectoria en un momento poco oportuno, por así decirlo. Por lo que la identidad de nocapaper vendría a ser algo así como una plataforma de difusión de artistas de media carrera o de futuro mucho más que prometedor.
–¿Es una ‘no editorial’ que utiliza el soporte libro como plataforma?

Nocapaper es una editorial, nuestro seña de identidad son los libros, empecé con una especie de cuadernos monográficos en edición bilingüe de artistas de media carrera que se componen de un ensayo ameno, un cuaderno central de bocetos exclusivos del artista para la publicación que le dan un aire de cuaderno de apuntes y una entrevista que permite que el creador tenga voz. Todo ello está recogido de forma que parezca un cuaderno de bocetos, un cuaderno de viaje; son apuntes sobre la obra del artista que permiten tanto al no iniciado como al profesional comprender el universo creador del artista. Ellos mismos hacen también una obra original, de medidas determinadas, que se convierte en el fajín de su libro. Al final, el libro se convierte en una especie de obra, por así decirlo.
Pero también cómo dices es una «no – editorial» (me ha encantado el concepto) ya que van surgiendo proyectos que, aunque ligados siempre a la presencia de textos, son más objetuales, o incluso me han llegado a decir comisariales, como las «surprise series» una serie de obras de limitado tamaño y precio que se presentan casi como un regalo al coleccionista. En estas series, los artistas crean 10 obras muy parecidas entre sí, como si formasen parte de 10 apuntes sobre un mismo trabajo, ellos deciden que quieren ofrecer por un precio limitado al coleccionista. Desde nocapaper buscamos quién escriba un micro-ensayo sobre esa serie y hacemos una especie de publicación que es el certificado de las obras. Quién compra una Surprise puede escoger la que más le gusta, pero si le apetece, y dado que son tan similares entre sí, puede elegir que se le envíe una por sorpresa del artista que elija. Es un juego entre editorial-artista-coleccionista que está teniendo muy buenos resultados, primero por el coste especial de las obras y porque al final, mucha gente que desea coleccionar, no puede más que disponer de escaso espacio y presupuesto, también permite tener visibilidad a los artistas y de rebote mandar tráfico a sus galerías, ya que estas series son un juego muy pequeño y peculiar que va dirigido a un público muy concreto.
–En su presentación habla de «priorizar y salvaguardar la promoción y difusión de artistas contemporáneos…». ¿La crisis y las imposiciones de mercado han dejado aún más huérfanos a los artistas?

La crisis ha dejado huérfano al arte en general, los galeristas tampoco lo están pasando bien. Es cierto que el eslabón más débil de la cadena siempre es el artista, si el galerista tiene problemas, el artista los hereda; si la administración no atiende a la cultura, el artista lo padece… Ahora mismo parece increíble vivir de la cultura. Quizá por venir del campo práctico conozco más la orfandad del artista que la del resto de agentes, tengo muchos amigos en esta parte de la rueda y por lo tanto, quizás me sienta más sensible a su situación. Para ser artista hay que ser muy valiente, exponerse diariamente a la creación, a la crítica, a la mirada ajena… esa valentía de la que yo carezco y por la que dejé de crear dentro del campo práctico y que, en consecuencia, me ha derivado «al otro lado», al de querer reconocer ese mérito más allá del mercado.

 

–¿La crisis, los cambios de formato, el paisaje distinto del mercado del arte obligan a ejercicios de supervivencia, a reinventarse…?

La crisis tiene una parte dolorosa siempre, ya conocemos todos lo de la oruga y la mariposa, uno cree que va a morir y de repente se da cuenta de que lo que tiene son unas alas que le permiten volar. Es duro el cambio en términos generales, aunque también satisfactorio en muchos momentos. Cuando abandoné la anterior publicación a la que me sentía emocionalmente muy vinculada lo pasé mal, obviamente, pero ese mismo día tras levantarme de la silla ya estaba pensando cómo aplicar todo lo que tenía en mente para haberla hecho crecer cuando hablaba con Fernando de cómo optimizarla. Así que le di una vuelta de tuerca para hacer algo que me parecía necesario y caí en algo que ahora quedaba desatendido. Realmente nadie entendió mi idea al principio, el formato sostenible que yo proponía coordinando galerías y artista no dio frutos, pero el tesón, en mi caso, me ha ayudado a que cada vez más gente crea que nocapaper es necesaria.

 

–¿Qué criterios priman a la hora de seleccionar a los artistas y en general la nómina de críticos y comisarios?

Los criterios son principalmente el instinto, la piel de la obra, los años de experiencia y la observación. Venir del campo práctico creo que también me otorga un plus, saber lo que es conseguir un matiz, o meter la mano en el barro ayuda a la hora de entender ciertas cosas. Tengo anécdota incluso de cómo elegí el primer artista para editar, fue José Luis Serzo, alguien de mi misma edad sobre quien ya había escrito en una ocasión. Recuerdo que la primera vez que vi su obra me sorprendió. Que alguien contemporáneo a mí y que probablemente había vivido los mismos handicaps que yo sobre la figuración en la facultad, pintase como un barroco, ajeno a modas y no tuviese pudor en mostrar su virtuosismo fue para mi significativo, me pareció una osadía, de verdad, pensé que alguien así de valiente y con esa trayectoria merecía una publicación que hiciese justicia a todo lo que había detrás, un amplio conocimiento de filosofía e iconografía que me dejó tremendamente impactada. Del mismo modo, apostar por una editorial me pareció uno de los pasos más valientes que daba en mi vida, excluyendo la maternidad, que eso sí es todo un acto de valentía. Así que valentía + valentía me parecieron el inicio perfecto. Los siguientes títulos: Nico Munuera o Susanne Themlitz tuvieron también sus razones de peso.

En el caso de Nico creo que la publicación ha cumplido mis mayores expectativas ya que mucha gente que estaba lejana a su universo creativo a terminado volviéndose «fan» tras leer el libro. Los autores los elijo en función de lo que estimo necesita el artista, en el caso de Serzo que Alberto Ruiz de Samaniego conectase con toda la profundidad de su obra más allá de la técnica, en el de Nico que alguien como Juan Francisco Rueda fuese más claro y didáctico y en el de Susanne que alguien más analítico como Óscar Alonso Molina pudiese acercar de forma amena ese terremoto creativo de la luso-alemana.

Para las Surprise series lo que intento es que agentes que no estaban vinculados se conozcan, que puedan aportarse algo mutuamente en sus carreras… de momento parece que se ha cumplido bien mi intención.
–Una experiencia diferente ha sido la de participar en la feria JustMadrid junto a Naranjas con Arte. ¿Cómo valora este nuevo paso?

El primer año de la editorial sólo tenía un titulo, participar en ferias con un stand propio era muy osado por mi parte, pero para estar presente en ARCO aportamos la decoración del stand de la revista masdearte; Serzo efectuó un dibujo mural con motivo del lanzamiento de su libro y casualmente la primera persona que compró un libro de nocapaper fue Nacho, responsable de Naranjas con Arte –otra anécdota más para el proyecto– y descubrimos que teníamos muchas inquietudes en común en torno al arte, a coleccionar y cómo promocionar la obra de artistas, de ahí han ido surgiendo sinergías que dentro de poco verán la luz, compartir stand en JUST ha sido un poco entre declaración de intenciones de proyectos comunes y ayuda entre iniciativas jóvenes que necesitan apoyarse. Este año 2015 si pude tener stand en ARCO: ya con tres títulos y algún catálogo en coedición con el CEART, me dieron pié a entrar en la iniciativa de «As Tables are Shelves» para editoriales independientes. Estar en ferias es vital, si no a nivel de ventas, a nivel de contactos… Repetiremos juntos Naranjas con Arte y Nocapaper de algún modo, quien sabe si con un nombre común y, desde luego, seguiré intentando estar en ARCO, porque es un emplazamiento necesario para difundir la propuesta de noca, este año el MNCARS ha adquirido los títulos para sus fondos de biblioteca. Lo más importante de las ferias es el feedback de la gente. Es vital cuando luchas por un proyecto así, en el que hay muchos días con ganas de abandonar. La feria te agota físicamente pero te llena de energía a nivel profesional.

 

–La iniciación en el coleccionismo, ¿es el gran reto y asignatura pendiente?

Creo que hay que ayudar a acercar el arte a la gente. Es increíble que haya gente que no entre en las galerías «por pudor», me parece terrible la situación de alguien que tiene su sala abierta para mostrar las obras de sus artistas y tiene que ver cómo la gente no se atreve a dar el paso. El arte siempre ha tenido fama de caro, yo creo que el arte lo que tiene es un problema terrible: está infravalorado… El vaso medio lleno de Wilfredo Prieto en ARCO nos lo ha puesto ahí delante… clarito… hablamos de cifras que no sabemos cuantificar mentalmente cuando alguien es futbolista y no nos sonrojamos, pero, de repente, el concepto de la obra de Wilfredo puede ser criticado por todo el mundo porque «simplemente es un vaso de agua»… Al margen de los veinte mil euros de «un simple vaso de agua» creo que deberíamos plantearnos por qué la gente cree que el arte es menos importante que el deporte por ejemplo… y hago este símil porque, al final, es curioso que dependan del mismo ministerio…
–¿Qué le parece el espíritu y la letra de un Festival como Eme?

Me parece bien. La mujer en el mundo del arte ha tenido muchas veces un papel demasiado secundario, siempre en estos festivales recordaré la figura de Camille Claudel… nunca sabremos cuantas esculturas suyas en realidad han sido otorgadas a Rodin… ¿por qué? Por el hecho de ser mujer en una profesión en la que no se le permitía manifestarse en plenitud. Y qué me dices de Hilma af Klint… nunca sabremos si su historia es real o una leyenda… Hay que reconocer que la mujer tiene demasiadas funciones dentro de la sociedad y que muchas veces éstas no le permiten desarrollar su faceta profesional en plenitud. Eme y otros festivales como el FMM siempre serán una especie de «homenaje» o de reconocimiento a ese doble esfuerzo al que deben someterse en muchas ocasiones las mujeres.
–Se atreve con una radiografía del presente artístico en Cantabria?

Con una radiografía no, con una mirada ligera sí, como no. Creo que Cantabria tiene grandes profesionales de la cultura, galerías emblemáticas que la gente busca en las ferias y artistas de referencia de diversas franjas de edad pero bien es cierto que no es una ciudad en la que se viva el arte con la importancia que tiene. Santander en concreto tiene más galerías que otras capitales de provincia pero no veo a la población implicada con la vida cultural. Me asombra la calidad de los coleccionistas de Cantabria y, por su puesto, me alegra ver cómo muchos representantes de la cultura a nivel nacional e internacional salen de nuestra región.

Imagino que tener una de las primeras manifestaciones artísticas como las cuevas de Altamira nos de un puntito inquieto desde la más tierna infancia. (bromeo contigo guillermo)
–¿Está de acuerdo en que la mujer artista también sufre marginalidad y tiene menos visibilidad que el hombre?

En ocasiones sí. El mundo del arte, como otros mundos profesionales, tiene una gran carga de testosterona. Pero creo que no es un problema exclusivo de esta profesión.
–¿No está sobrado el mundo del arte de marcas e imposturas?

Claro! Sobradísimo. Pero lo importante es el tu a tu, la piel con la piel… en cuanto a las relaciones veo a veces vínculos entre artistas y galeristas que son más leales que matrimonios, o en mi caso, afortunadamente, si creo contar con amigos dentro de la profesión, pero bien es cierto que hay cosas con las que es muy dificil comulgar… A nivel de creación o validación de discursos artísticos… las imposturas entran en una subjetividad que en ocasiones abruma, pero está claro que «haberlas, haylas» y aquí también es importante ese tu a tu con las obras… con los discursos y con la verdad que percibimos de las creaciones.
 –¿Cuál es la función social de la artista en nuestra sociedad?

¿por dónde empezamos? Hace poco encontré una pintada que ponía «The Earth without Art is just Eh». Un juego de palabras bastante evidente… Un artista es una voz de la sociedad, no sólo política sino estética y sensitiva, para mí es una profesión necesaria para el sano transcurso de las civilizaciones.

 

–Su proyecto va camino de cumplir dos años. ¿Cuáles han sido los mayores obstáculos?

Primero la financiación y la incomprensión de una pasión o necesidad impulsiva de aportar algo que a mí me hacía falta. Y por supuesto vencer una serie de complejos personales que uno siempre tiene. Echar a rodar algo siempre tiene obstáculos, siempre tiene partes amargas que por lo general digieres en soledad.

 

–¿Realmente cree que está surgiendo una nueva generación de creadores con un lenguaje propio y diferenciado?

No. Creo que siempre ha existido. Lo que creo es que está surgiendo una serie de creadores que cruzan la barrera del miedo y deciden apostar por la creación como medio de vida, como profesión al 100% y que eso les hace ser no sólo grandes profesionales, sino grandes seres humanos que luchan por aportar a la sociedad todo eso en lo que creen. Eso es arte… y eso… a pesar de tener un precio de mercado… es impagable!

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